Delincuencia televisiva

En tiempos, la canallada periodística consistía en acudir a la casa de la víctima del crimen y hacer llorar a alguien de la familia para beneficio del fotógrafo. Hoy, la canallada periodística escala cimas más altas y consiste, p. ej., en ir a casa del criminal, tratarle con afecto y escuchar con gran comprensión sus quejas para beneficio de la audiencia. Pues -no lo dudo- hay audiencia para eso y mucho más. Dice la periodista: yo no entro en valoraciones, sólo cuento una historia. La imagino en el Auschwitz aún sin liberar. Nada de valoraciones, sólo permitir que cada cual cuente su historia. ¿Y usted, Hauptstürmführer Höss, qué vida lleva?

Esto escribe Cristina Losada en su blog. Desde luego que hay más que decir, pero no está de más tener en cuenta este detalle, que es muy sintomático de los derroteros que toma la especie de “telecracia” (“salir en la tele” es una prioridad, porque es donde están los notables, los que cuentan, los famosos) en que vivimos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s