Los periodistas no son recaderos de políticos y otras gentes

Esto publica Carlos Dávila en La Gaceta: que demasiados políticos cometen “la tropelía de confundir a los perio­distas con recaderos”. Y se niega a asumie ese papel, que -desde luego- no le corresponde. Por desgracia, esta es una manera patológica y no tan infrecuente de entender la realidad profesional del periodismo. Los políticos y otras gentes -no pocos de ellos inteligentes y conscientes y defensores de los derechos y deberes de las profesiones y de la ciudadanía en ambiente democráticos- a veces piensan que los periodistas son recaderos: más o menos caros, más o menos útiles, más o menos serviles, más o menos fiables. Pues bien, parece que eso es estrictamente lo que Carlos Dávila, con razón, niega.

¿Tanto hablar de la “comunicación 2.0” y resulta que se niegan las preguntas en las ruedas de prensa? Patológico y ridículo sinsentido de quienes suelen hablar de los beneficios del diálogo, y del contraste de opiniones, y de dejar claro lo que se opina, se afirma o niega, así como las razones que tiene para hacerlo.

Bien por la propuesta de acción y el ejemplo profesional de Carlos Dávila. Está en juego una verdad y la realidad de un hacer profesional, que así son, lo diga Agamenón o su porquero… Aunque -dado el enrarecido ambiente en que se mueve- es más que posible que le cueste un disgusto.

 

En La Gaceta lo veni­mos avisando durante toda la semana: nuestros periodistas preguntarán en las ruedas de Prensa aunque los protago­nistas de ellas no admitan preguntas. Y esto va para todos: igual para el PSOE, Zapatero y su Gobierno, que para el Partido Popular, que también ha come­tido la tropelía de confundir a los perio­distas con recaderos.

 

 

España, vista en Europa: un país con 350 denuncias diarias falsas por maltrato

La “violencia de género”, en principio, debería ver igual al género masculino y al género femenino. En la España diseñada por el gobierno de Zapatero -más maniqueo y promotor de venganzas que ecuánime, en tantas cosas- no es así: a priori, el género masculino es agresor y el femenino víctima. Y algunas presuntas víctimas resulta que no lo son y destrozan relaciones familiares a su gusto, amparadas por la ley. Quizá -por aquello de la vergüenza ante el “qué dirán” los demás europeos- desde la opinión pública en Europa se pueda hacer algo que sea -simplemente- justo, en este terreno. Esto se cuenta en El Confidencial:

Una productora danesa afirma en un documental que en nuestro país se presentan cada día unas 350 denuncias por maltrato falsas. Bajo el título “Falsas acusaciones en España”, RVproductions  asegura que la legislación española discrimina a los varones y elimina el principio de presunción de inocencia, dado que los hombres denunciados pasan automáticamente por el calabozo. Les ofrecemos un extracto de dicho documental:

Nacho de la Fuente: cibercampañas contra la pornografía infantil

Copio directamente lo publicado ayer por Nacho de la Fuente en La Huella Digital:

sábado 21 de agosto de 2010

¿Absolutamente para nada?


Un conocido internauta me espetó hace unas horas por teléfono que las cibercampañas contra la pornografía infantil puestas en marcha por este blog desde el 2008 no sirven «absolutamente para nada». Como buen gallego le contesté preguntándole si piensa lo mismo sobre las iniciativas que cada año desarrolla el archiconocido Blog Action Day, que incita a la blogosfera mundial a escribir un día concreto en defensa de una causa justa. No supo qué contestar… Para su satisfacción –supongo– le recordé que la Cibercampaña del 2010 será exactamente la última. No pensaba repetirla, pero creo que la inmensa fragilidad de nuestros pequeñajos se merece una tercera y última oportunidad:

 

 

Tipos de periodismo cuestionable

Allendegui ha encontrado, y publicado con una sus breves ironías -que son de largo alcance- el siguiente asunto, que copio sin más, añadiendo una imagen de la selección de etiquetas mencionadas. Caigo así, quizá, en una posible variante de lo que Juan Andrés llama “periodismo cuestionable”:

Esto es sencillamente genial. El humorista Tom Scott ha creado una serie de íconos imprimibles para que podamos etiquetar los artículos periodísticos cuestionables que nos encontremos por la vida. La idea es imprimirlas en papel adhesivo y pegarlas sobre los textos que traicionen la más mínima ética periodística. Estas son algunas de las mejores etiquetas, que te puedes descargar aquí:

– Advertencia: Este artículo contiene información no verificada y sin fuente sacada de Wikipedia

– Advertencia: Para cumplir el plazo, este artículo fue plagiado de otro medio de comunicación

– Advertencia: Periodista expresando ocultamente sus opiniones utilizando frases como “Algunos dicen”

– Advertencia: El periodista no entiende nada del tema sobre el que escribe

– Advertencia: Este artículo es básicamente un comunicado de prensa copiado y pegado

– Advertencia: Para asegurar futuras entrevistas con el sujeto no se le hicieron preguntas importantes

6 errores habituales sobre RR.PP.

En apariencia no tienen especial relevancia. En realidad esos “mitos” o errores habituales sobre la naturaleza de las profesiones de relaciones públicas tienen mucha relevancia.

La breve descripción de Dorothy Crenshaw ( 6 PR Myths Smart Marketers Must Douse) permite caer en la cuenta de algunas confusiones que es mejor evitar.

 

If “Mad Men” depicts the golden age of advertising, we just might be living through a similar era for public relations.

Not since the World War II propaganda machine launched today’s mega-firms has PR been more respected as a key ingredient in the marketing mix. And it’s not just press agentry, or publicity stunts.

Marketers in particular understand and appreciate what PR brings to the table.  Except when they don’t.

Last week a client, the CEO of a web-based company who came up through the marketing ranks, told me he’s always thought of PR as “the cheapest form of advertising.” It was a compliment about our results, but I hope he didn’t mean it too literally.

Misconceptions about PR linger even among seasoned and sophisticated marketers.

Here, then, are six myths that persist about public relations, and my perspective on each.

 

“El País”: una manipulación periodística del viaje de Benedicto XVI a Inglaterra

Ayer leí el artículo del que ofrezco a continuación una referencia, escrita por Diego Contreras, quien la titula con maestría y desprendimiento irónico “Sobre el Papa en Inglaterra: el arte de complicar la información simple“.

Yo, la verdad es que hubiera escrito, en vez de “el arte de complicar la información simple”, que incluso a alguien puede parecer un elogio, algo más bien del tipo “manipulación periodística”. Porque de eso se trata, a fin de cuentas.

Y como respeto sobremanera el respeto de Diego Contreras por el colega del diario que ha escrito el artículo de referencia, a quien considera “persona inteligente e informada”, me sumaré a esa perspectiva, aceptando la hipótesis sobre el autor.

Aunque entiendo que el diario El País, al publicar el artículo, ciertamente incurre en una patente manipulación periodística de la información disponible…

Me entero por El País de que “El Papa cobrará entradas a las misas que oficie en el Reino Unido”. Después del susto inicial, me alivia leer más abajo en el texto que, al menos, el Papa en persona no se ocupara de las taquillas donde se irán recibiendo las esterlinas.  A decir verdad, si se sigue leyendo, se descubre que tampoco habrá taquillas en la entrada de las misas. Y, si uno tiene paciencia, al final comprende que en el fondo, tampoco se trata de “cobrar” las misas, sino de una aportación no obligatoria para colaborar a sufragar los gastos de la visita papal. El problema es que dicho así, suena demasiado normal e incluso constructivo… Se necesita un título que complique una información simple y sencilla.

El diario nos informa además de que el Papa no dormirá en Buckingham Palace, como los demás jefes de Estado (el viaje del Papa es también una visita de Estado). La razón de esa anomalía, según el diario, es que la Reina reside en esos días de verano en su residencia de Balmoral (Escocia) y, por tanto, no estará en Londres.  La realidad, sin embargo, es que el Papa nunca duerme en los palacios gubernamentales, sino habitualmente en la sede de la nunciatura. Fue el Papa quien rechazó dormir en el Palacio así como pasear por Londres en carroza. Otra pequeñez demasiado normal e incluso constructiva… Es preciso complicar una información simple y sencilla y dar a entender, tal vez, que a la Reina le importa poco el Papa y seguirá tranquilamente en su residencia de verano…

Al mencionar la beatificación del cardenal Newman, el diario se hace eco de la campaña homosexual, en marcha desde que se supo de la beatificación, según la cual Newman sería uno de ellos, pues fue enterrado con su “compañero”. El autor del texto dice que la polémica sobre la sexualidad del que puede ser el primer santo inglés en muchos siglos es “más bien trivial”. Debo reconocer que aquí sí me asalta la duda: ¿lo dice porque piensa que, en efecto, es todo un montaje? ¿O bien porque lo considera un dato aceptado y piensa que es normal que un homosexual sea enterrado con su “compañero”? Me inclino por la primera opción, pues el autor es una persona inteligente e informada (los dos párrafos anteriores son más bien un apunte crítico a un cierto modo de hacer periodismo que busca “ser interesante” a toda costa…).

Blackberry cede ante Arabia Saudí

La productora de la Blackberry cede ante Arabia Saudí

 

En el litigio con Arabia Saudí por el control de datos del teléfono inteligente Blackberry, la empresa canadiense Research In Motion (RIM) ha aceptado instalar un servidor propio en dicho país. La prensa europea opina que la concesión resulta comprensible en términos comerciales, pero que supone a la vez una derrota para la protección de datos.

Les Echos (diario financiero francés) dice adoptar una posición de “real-politik” y titula: RIM ha tomado la decisión correcta

El diario liberal de izquierda Süddeutsche Zeitung dice que se trata de un Revés para la protección de datos: Las concesiones a Arabia Saudí de la empresa canadiense Research in Motion (RIM), fabricante de la Blackberry, constituyen una derrota para la protección de datos.

El diario financiero italiano Il Sole 24 Ore habla de Complejos malabarismos: En el litigio por el control de datos de la línea de teléfonos inteligentes Blackberry, la productora canadiense Research In Motion (RIM) está obligada a hacer malabarismos entre los intereses de los gobiernos y los de los empresarios.