Javier Fumero: Mentir a los periodistas y marcharse de rositas

Escribe Javier Fumero hoy (jueves, 16 de septiembre de 2010) sobre la veracidad exigible a los profesionales de las relaciones públicas:

El fin no justifica los medios para nadie. Ni para el periodista mendaz, ni para la fuente oficial que engaña a sabiendas. Se busque lo que se busque.

Lo digo a propósito de la sorprendente noticia que acabamos de conocer sobre la oscarizada Penélope Cruz. Resulta que está embarazada de cuatro meses y medio. Lo desveló este martes Antonio Rubial, responsable de la Agencia Kuranda que se ocupa de la representación de la actriz.

El problema es que el pasado 24 de julio el suplemento ‘La Otra Crónica’ del diario El Mundo abría su edición semanal con el siguiente titular sobre ‘Pe’: “Confirmado: embarazada de cuatro meses”.

Pues bien. Días después de publicarse la exclusiva, el señor Rubial acudió al programa ‘La Noria’ de Telecinco para desmentir absolutamente la noticia. Es –dijo textualmente entonces- “falsa en todos sus términos”. Ese mensaje fue distribuido a todos los medios de comunicación. Así, con un par.

Y yo me pregunto: ¿Alguien le va a pedir ahora cuentas a este señor? Lo dudo mucho. El hecho pasará, sin pena ni gloria, a los anales de la intoxicación informativa.

Como digo, es muy probable que haya quien piense que le estará bien empleado al periodista, por intentar meterse donde no le llaman… Y disiento. Bastante complicado es este trabajo, bastantes trabas encuentra uno ya en el proceloso terreno de la búsqueda de la verdad, como para que encima alguien no juegue limpio y se vaya de rositas.

Mayte Alcaraz: De Neira al pastor Jones

Ayer tuve ocasión de escribir “El secuestro de los medios”: el desconocido Terry Jones dice que quemará el Corán y crea una crisis global, sobre el desquiciado papel de los medios en el caso del pastor Jones.

Hoy encuentro lo escrito por Mayte Alcaraz, que merece ser leído, entre otras cosas, por terminar hablando de esta sesión del circo mediático, que es “buena ocasión para realizar una autocrítica del porqué había más periodistas en la rueda de prensa de Jones que feligreses en su templo.”

 

Los medios de comunicación, pilares básicos del Estado de Derecho, son también armas de construcción masiva de personajes irrelevantes que a fuerza de encaramarse a las portadas de los diarios o de los telenoticias acaban por arrebatarnos el sentido común. El caso del pastor Terry Jones y la quema del Corán se ha convertido en estupefaciente. La facilidad con que un minoritario reverendo, lunático y friki, se ha apoderado del interés informativo del planeta produce escalofríos.

via abc.es

 

 

 

¿Gurús de Internet o manipuladores?

El Observador descubrió que Néstor Coratella no existía

El ‘colibrí’ Coratella estuvo fichado por el Villarreal para muchos medios.

 

Son capaces de llevar a un hombre a las puertas del mismísimo festival de Eurovisión o de colar un bulo a los medios de comunicación. Pueden hacer subir el contador de visitas de tu blog o condenarlo al ostracismo. Y no, no son gurús de Internet desde sus cuentas de Twitter.

Los usuarios de páginas web y foros como Menéame, Forocoches.com o El Focoforo son los verdaderos gurús de Internet, quienes con su capacidad de difundir un mensaje pueden encumbrarte a las mieles de éxito o destrozar tu imagen personal. A veces, su capacidad de ataque (de trolear) llega a ser portada de los medios de comunicación tradicionales. ¿Quiénes están detrás de estas páginas?

Patológico uso de la credibilidad de los usuarios de internet. Jugar con la credibilidad de los lectores, entre el fraude y la manipulación, no es precisamente algo de lo que puedan gloriarse quienes manejan Menéame, Forocoches o Focoforo.

“Catapultar a la fama a John Cobra” significa organizar votantes para candidatos a un concurso, bajo el supuesto de que nadie organiza nada en esas votaciones.

Si alguien se siente orgulloso de semejantes “hazañas comunicativas” no está de más que sepa que al mismo tiempo se aleja de ser un profesional de la comunicación y se convierte en manipulador de la opinión pública.