Ruth Gutiérrez: excesos de autoconciencia en la invención de Hugo

Resulta desconcertante valorar una historia que llena de alegría y emoción a muchos, en especial, a los niños; y sin embargo, parece artificiosa y aburrida a los adultos. En esto de buscar un juicio justo, vale más inclinarse por una postura intermedia a todas luces. Y es que Scorsese no ha escatimado en la producción de este filme ni se ha dejado ganar en conseguir la mejor dirección artística posible en la recreación de un escenario lleno de fantasía y magia. En ese sentido, son más que comprensibles los abundantes premios recibidos por los apartados técnicos. Ahora bien, como se pone de manifiesto ante el desierto de premios “narrativos”, el guión no está a la altura del argumento, un entrañable e imposible argumento.

Quizá porque la demasiada autoconciencia le resta al relato espontaneidad y sentido de lo auténtico: la historia se sabe demasiado a sí misma. Y eso se nota: se nota en la complicación de la historia que hace inverosímiles muchos diálogos y silencios; se nota en el exceso de “casualidades” que hacen causal un relato sin pies ni cabeza; se nota en que los personajes actúan con lentitud y haciendo grandes proclamas a la primera de cambio, es decir, cada vez que la cámara se detiene en ellos…Se nota en que lo más interesante de la película son los fragmentos de las películas de Mèliés y el autómata, intercalados como pequeñas dosis de verdadero cine; se nota en la abundancia de detalles de la época, decorados recargados, puestos ahí para la ocasión, pero carentes de vida. Si se trata de un truco más de impostura, entonces, el director ha triunfado. Pues todo apunta a hacer más evidente la sensación de falsedad que tiene el filme. Si no es así, la masa no está bien mezclada.

Este especial homenaje a Mèliés y los curiosos orígenes del cine pierde cierto interés, sin embargo, ante la incómoda interpretación de los niños protagonistas, Hugo y su amiga, muy lastrados por la rémora de la inexpresión, en un caso, o de la exageración, en el otro. A fin de cuentas, no cabe culparles, pues y quizá ellos no han sido muy conscientes del legado de Mèliés.

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¿Por qué desaparece de la red la historia de Malia Obama de vacaciones en Mexico?

UPDATE: The Administration has just responded to the disappearing stories.

Read it here.


Have you heard that Malia Obama, the president’s daughter, is reportedly spending her spring break in Oaxaca, Mexico? Allegedly, she’s jetting off with some of her classmates and 25 Secret Service agents to a country that the State Department has said all Americans should avoid. But something is different about the latest “Obama vacation controversy:” references to it are disappearing from the Internet — and fast.

Around 3:00 EST, a Telegraph story reporting on the event was the first to vanish (note how the url remains the same in the “before” and “after”):

Malia Obama Oaxaca, Mexico Vacation Story Disappearing from the Web

Before

Malia Obama Oaxaca, Mexico Vacation Story Disappearing from the Web

After

Then, the related Huffington Post article was found to be linking back to a completely unrelated Yahoo News page titled “Senegal Music Star Youssou Ndour Hits Campaign Trail.”

The Huffington Post article:

Malia Obama Oaxaca, Mexico Vacation Story Disappearing from the Web

Links to this site:

Malia Obama Oaxaca, Mexico Vacation Story Disappearing from the Web

The Yahoo News story that HuffPo links to makes no mention of Malia Obama or her Mexican vacation. This raises two possibilities: either HuffPo has made an error in its link, or Yahoo has also removed its “Malia in Mexico” story. The latter more likely considering that the “-obamas-daughter-spends-springbreak-in-Mexico” url is still present in the Yahoo story.

And now, the link to the Huffington Post article on Google redirects to the site’s main page; the page itself is gone.

In addition to larger news organizations, smaller sites are also removing their stories.

 

Free Republic removed a related discussion thread:

Malia Obama Oaxaca, Mexico Vacation Story Disappearing from the Web

And “Global Grind” removed its related article:

Malia Obama Oaxaca, Mexico Vacation Story Disappearing from the Web

Of these sites, the only one to state a reason for the change was “Free Republic,“ where the Admin wrote ”Leave the kids alone.”

So that raises the question: Why were all of these sites taken down? Is the story false? Were they removed for security reasons?

Consider that the story still lives (as of this publication)* on the site of The Australian, which uses a story from the well-respected AFP (a sort of Associated Press for France):

Malia Obama Oaxaca, Mexico Vacation Story Disappearing from the Web

So far, no outlets have explained why the stories have been removed. It will be interesting to see if they do.

The Blaze’s Jonathon M. Seidl contributed to this report.

*The Australian has since removed its article.

UPDATE:

Buzzfeed is now reporting that it is a “long tradition” not to report on presidential kids’ vacation plans, citing this as the possible reason for the many unexplained retractions.

If this is the case, it still raises questions as to why Malia was allowed to vacation in a country that the State Department recommends no American travels to.

Neither AFP nor the White House responded to Buzzfeed’s request for comment.

UPDATE II:

The Montreal Gazette has now posted the story of the vacation. It’s one of the only sites that is reporting on it. Interestingly, the story is actually attributed to the AFP (mentioned above). You can read it here.

 

Denuncia pública del diario El País por mentir hablando del «paraíso fiscal» de la Iglesia

El diario El País publicó el pasado día 26 de febrero un artículo titulado “Jaque al paraíso fiscal”, del encargado de la información religiosa del periódico, en el que se acusaba falsamente a la Iglesia católica en España de gozar de beneficios fiscales.

El artículo de El País afirmaba que el Estado “tiene en nómina a obispos y curas como si fuesen funcionarios” y aseguraba que la Iglesia católica está exenta del IBI “en virtud de los Acuerdos entre el Estado y la Santa Sede”.

Con la intención de aclarar los datos que se daban, “una serie de falsedades sobre la financiación de la Iglesia Católica en España”, según afirma el mismo órgano episcopal, el director de su Oficina de Información, Isidro Catela Marcos, envió el pasado día 29 de febrero una carta al diario de Prisa en ejercicio del derecho de rectificación contemplado por la legislación española.

Según una nota de la Conferencia publicada este martes en su sitio web, por parte de El País “no hubo contestación”. Posteriormente, continúa el comunicado de la Oficina de Información, se envió otra carta al Defensor del Lector del diario con la intención de que pudiera mediar dada su función de “vigilancia para que el tratamiento de las informaciones sea acorde con las reglas éticas y profesionales del periodismo”, según recoge su propio Estatuto. “En este caso, el Defensor del Lector contestó afirmando que las invocaciones al derecho de rectificación y el análisis de sus motivos legales no entraban dentro de su función, por lo que no podía comentar las consideraciones que se le hacían. Sobre las implicaciones éticas del asunto en cuestión, no dijo nada”, explica la nota.

Ante estas circunstancias, este martes la conferencia de obispos, 25 días después de la publicación del artículo, y “ante el incumplimiento de la obligación del diario de dar cauce adecuado al ejercicio del derecho de rectificación, y dado el interés general que tiene el contenido de la carta”, la ha dado a conocer a la opinión pública, misiva que reproducimos íntegramente:

RECTIFICACIÓN

Sr. Director:

Le solicito que rectifique lo publicado en la página 32 de la edición de “El País” del domingo 26 de febrero, donde se afirma que el Estado “tiene en nómina a obispos y curas como si fuesen funcionarios”. Es falso. Son las diócesis quienes retribuyen mensualmente a los sacerdotes. Lo podrían hacer con el dinero que procede de una parte del Fondo Común Interdiocesano, distribuido anualmente por la Conferencia Episcopal Española y que a su vez, se compone, entre otras partidas, del dinero que los contribuyentes, de forma libre y voluntaria, asignan cada año en su Declaración de la Renta a favor de la Iglesia. Pero ni siquiera todas las diócesis pagan los sueldos con el dinero del mencionado Fondo, porque en él se incluyen partidas de asignación y no de distribución directa a los interesados.

En la misma información también se asegura que la Iglesia católica está exenta del IBI “en virtud de los Acuerdos entre el Estado y la Santa Sede”. Tampoco es cierto. Ese régimen fiscal está regulado por la Ley de Mecenazgo 49/2002. Es en virtud de lo que allí se recoge por lo que la Iglesia disfruta de las mismas exenciones que otras instituciones sin fines lucrativos.

Isidro Catela Marcos
Director Oficina de Información
Conferencia Episcopal Española

No es la primera vez
La presente no es la primera vez que la Conferencia Episcopal Española se ve en la necesidad de dirigir una carta pidiendo la rectificación de informaciones falsas a El País.

Un editorial titulado “Púlpitos en las aulas”, hace más de un año, obligó a los obispos en enviar una carta diciendo a El País que “la discrepancia en las ideas, en este caso expresadas en forma de editorial, es legítima. Lo que no se sostiene es que esas ideas se basen en hechos que no son verdad”.

Google News divide a los editores de prensa españoles

Las dos grandes asociaciones de editores de España, que agrupan a la mayor parte del sector de la prensa, mantienen posiciones divergentes ante “Google News”, el servicio de noticias del buscador que tanto la AEDE como la AEEPP consideran un parásito de los contenidos generados por la prensa.

Los editores no ven razonable que el buscador más utilizado de la red publique, sin coste alguno, los contenidos de los medios de comunicación para abrir nuevos modelos de negocio y captar publicidad.

La Asociación Española de Editores de Diarios (AEDE), que agrupa a los principales periódicos de pago y a muchas otras cabeceras de diversa tirada, ha denunciado a Google por abuso de posición dominante, mientras que la Asociación Española de Editores de Prensa Periódica, que incluye a los diarios gratuitos, es partidaria de negociar.

Una tercera agrupación, la Asociación Española de la Prensa Gratuita, que representa un volumen de negocio menor que las dos anteriores, se inclina también por la negociación.

Su director general, Víctor Núñez, pone el acento en la publicidad del buscador, que según datos recientes facilitados por el Infoadex, de referencia en el sector, alcanza una facturación anual en España de 368 millones de euros, el 80% de los enlaces patrocinados.

“El negocio de Google es la publicidad, y la única inversión publicitaria que crece es la de Internet. Los medios deben obtener una remuneración justa en esa cadena de valor”, dice Núñez en nombre de una asociación cuyos miembros distribuyen unos 6 millones de ejemplares al mes y reciben unos cinco millones de visitas únicas en la red.

“Sin un contenido periodístico de valor, cuya generación cuesta dinero, no existiría un tráfico en Google que interesa a la publicidad pero, sobre todo, si se consulta el contenido en Google News, desciende el tráfico en las cabeceras que generan ese producto”, explica Núñez.

Carlos Astiz, secretario general de AEEPP, la mayor del país según su propia definición (100 millones de ejemplares distribuidos y 25 millones de visitas en la red), también tiene quejas contra Google, aunque defiende la negociación.

Ahora bien, destaca, esta negociación, que deberían impulsar el Gobierno español y la Unión Europea, debe partir de un hecho cierto, y es que no es admisible que una gran compañía global ponga en práctica “un expolio de contenidos ajenos y genere con ellos ingresos por los que no paga impuestos”. (…)

Problemas con la fama: desarrollos del caso ‘Kony 2012’

Dos semanas. Es el tiempo que ha tardado Jason Russell en saltar a la fama por un vídeo en el que denuncia los crímenes de guerra llevados a cabo por un sátrapa en Uganda, y después ser detenido por desorden público. 14 días en los que ha pasado de todo, desde lograr la campaña de vídeo más viral de la historia, Kony 2012, salir en las cabeceras más importantes del mundo o contar con el apoyo del mismísimo Barack Obama, hasta este jueves, jornada en la que Russell fue detenido en San Diego por escándalo público. Corría por la calle desnudo, gritando de forma incoherente y golpeando los vehículos que se encontraba a su paso. Además, fue grabado en un vídeo que publicó en exclusiva Tmz.

Russell fue esposado y conducido hacia un centro de atención sanitaria para someterse a un examen médico, el cual dilucidó que el cofundador de la ONG no había ingerido drogas, informó la Policía de San Diego, que, asimismo, confirmó que no se interpusieron cargos criminales por su comportamiento. 

El presidente de la ONG Invisble Children, Ben Kessey, publicó un comunicado en la web de la ONG en el que confirmó que Russell había sido hospitalizado por agotamiento, deshidratación y malnutrición y achacó lo sucedido al éxito del vídeo en Internet. “Las últimas dos semanas nos han pasado una gran factura emocional a todos nosotros, especialmente a Jason, y esa factura se manifestó en un desafortunado incidente”, aseguró el presidente. ¿Factura emocional? Se preguntaron entonces miles de internautas desde las mismas redes sociales que le encumbraron a la fama. ¿Cómo se puede morir de éxito de forma tan vertiginosa?

Con más de 76 millones de reproducciones, la campaña contra el criminal de guerra Joseph Kony, no solo es una de las más vistas de la historia de YouTube y Vimeo, sino que, según Visible Measures, es el vídeo con el crecimiento más rápido de la historia (tardó incluso menos tiempo que Susan Boyle en llegar a los 70 millones de visualizaciones). Recaudó 5 millones de dólares en las primeras 48 horas y salió en casi todos los medios de comunicación del mundo. Además, los hashtags #stopkony y #kony2012 fueron trending topics en Twitter durante varios días ganándose el apoyo de famosos como Ellen de Generes, Rihanna o Angelina Jolie, que ‘tuitearon’ enlaces al vídeo. La ONU también felicitó a la organización: “Es un problema del que eran conscientes muchas personas, pero ahora se han enterado muchas más, lo que es positivo”, dijo ante la prensa el portavoz de la ONU, Martin Nesirky. Y hasta el mismísimo Barack Obama se comprometió con su causa.

Lo cierto es que no es la primera vez que se lanza una campaña viral por las redes sociales. Un ejemplo lo tenemos con los manifestantes egipcios de la llamada Primavera Árabe o la cruzada contra la ley SOPA. Pero Kony 2012 batió todos los récords. La idea era capturar a un hombre acusado de crímenes de guerra en Uganda y llevarlo ante la Corte Penal Internacional gracias al impulso de Internet. Lo consiguieron, pero se les fue de las manos.

Como presunto líder del rebelde Ejército de Resistencia del Señor ugandés (LRA, por sus siglas en inglés), a Kony se le imputan atrocidades cometidas tanto en Uganda como en la República Democrática del Congo, la República Centroafricana y Sur Sudán. Pero no deja de ser uno de tantos sospechosos buscados por la CPI. Algunos analistas y medios de comunicación de Uganda denunciaron también que la cuestión era mucho más compleja que apuntar a un solo hombre ya que el Ejército cometía las mismas atrocidades, y que llegaba demasiado tarde porque hacía tiempo que Kony huyó de Uganda.

Además, el filme elude otros dos aspectos fundamentales: que Kony podría estar escondido en Sudán o República Centroafricana, y los 30.000 niños que menciona, que eran los que el LRA había secuestrado a lo largo de sus tres décadas de historia, y no los que lo están en la actualidad. ¿Fueron estas las causas del declive de Jason Russell? Según Danica Russell, la mujer del activista, sí. “Mi marido nunca ha tomado drogas ni ha tenido problemas con la bebida. Estaba muy afectado por las críticas recibidas. Se obsesionó con la película y lo tomó como algo personal”. El propio Russell siempre se ha definido como un hombre de familia, cristiano, padre de dos hijos que quiere tener nueve más con su esposa, a la que no duda en llamar su mejor amigo”.

La propia ONG no dudó en calificar el documental como un “experimento”, y lo cierto es que de momento está teniendo distintas lecturas: Kony, en busca y captura, eludiendo los miles de pósters, calcomanías, botones, camisetas y todo tipo de propaganda que recorre el mundo contra él. Y Jason Russell en un hospital psiquiátrico. 

Carolyn Moynihan (MercatorNet): Time to quit the New York Times?

I am thinking about quitting the New York Times. Ever since I took my present job six years ago I have been frequenting the website of what is generally regarded as the leading paper of record in the United States and, frankly, I find it sadly predictable. A Times headline on any topic that matters to me — whether women, the family or religion — gives me about the same sense of anticipation as a scoop from China (The People’s) Daily.

For weeks now I have been getting alerts from the Times on the subject of birth control. Over 40 of them have dropped into my box since December (thanks for that, NYT), the majority of them reporting or commenting on the now infamous White House decree that all insurance plans must fully cover birth control (including abortifacients) regardless of conscientious objection on the part of certain employers — chiefly, Catholic-affiliated hospitals, schools and other institutions.

Birth control, you must know, is one of the Gray Lady’s sacred cows – perhaps the most revered of them all. It is allowed to wander at will through the establishment, attended by acolytes from Planned Parenthood and the Guttmacher Institute, rudely bumping into such moderate columnists as David Brooks and Ross Douthat on its way to the friendly offices of Nicholas Kristoff, Gail Collins, Maureen Dowd and a seeming host of others. Ms Dowd, by the way, is one of those writers highly prized by the Times — a dissident (or is it ex-?) Catholic.

Which brings me to the proximate cause of this article: the full-page advertisement run by the Times in its March 9 issue (front section, page 10) and headed, “It’s Time To Consider Quitting the Catholic Church”. The ad, placed by a group called Freedom From Religion Foundation, takes the form of an open letter “to liberal and nominal Catholics” setting out reasons why they should exit the church “en Mass” (ha ha) for the sake of women’s reproductive freedom. It is decorated with a cartoon showing a big-mouthed bishop, a pill and a brassed-off woman.

The message is that those Catholics who don’t agree with their church about birth control (and, gosh, Guttmacher reckons that’s 98 per cent of the women) gay rights (including marriage), and embryonic stem-cell research — are propping up a benighted, ruthless, dishonest, anti-democratic institution when they should be fighting against it — by, for example, joining FFRF. “You are better than your church, so why stay?”

The text of the ad is a more succinct, and slightly more cautious, version of the original on the FFRF website, no doubt the result of judicious editing by the Times. The headline advises Catholics to “consider quitting” where the original just tells them to quit. A tasteless reference to a Catholic doctrine is omitted, and Thomas Paine is quoted in support of shucking off the church instead of Bertrand Russell (who probably means nothing to most Americans, even to Times readers) although the latter is quoted indirectly on the necessity of freeing oneself “from ideas uttered long ago by ignorant men, from blind obedience to an illusory religious authority”. A Times trademark appears in the addition of “overpopulation” to the miseries the church wants to inflict on the world.

What remains, however, is quite intemperate enough. It presses all the buttons of popular prejudice with references to “the Dark Ages”, the Crusades, the Inquisition, and — the Times’ own favourite issue — the sex abuse scandal, “involving preying priests, church complicity, collusion and coverup going all the way to the top”. The paper has never given up its goal of pinning responsibility on the Pope.

So it’s pretty nasty stuff, the sort of thing a respectable newspaper would not publish under its own aegis, although some columns in the Times have come near it. However, it sounds very like what the editors might have wanted to say, in which case the ad would have seemed the perfect solution. All care (from the legal department), no responsibility.

(The times would not, however, take the risk of publishing a copycat ad from the Stop Islamization of America group, even with the price tag of $39,000 dangling before it. At least, not yet, according to a letter from the paper quoted by Fox News. Afghanistan, you know…)

So the ad is nasty, yes, but also a rather desperate move on the part of folks who see that the Catholic Church has found its backbone over this issue and that all the huffing and puffing from the birth control establishment, all the Times editorials and columns, all the dissident Catholics paraded in front of the media, are not gaining them any ground. I just checked the FFRF website and I did not see it boasting any sign-ups from ex-Catholics over the past week, or a sudden surge in demand for “debaptism” certificates. In fact, their campaign could have just the opposite effect. People have all sorts of gripes against their mother — until someone else starts insulting her; then they remember whose child they are.

As for me, the New York Times was never my home, just a place to find out what was going down in Manhattan and the select postcodes of the north-eastern United States, so it would not be difficult to quit. I was never a true believer. Heck, I still only read within the free quota of articles — there’s no way I am going to subscribe.

It does seem a shame to give up on an institution that has lasted so long and served the public quite well at times — a bit like the Catholic Church. But then, by using their website I am boosting their hit rate and helping to prop up a business that seems bent on attacking the things I most value. Like those “nominal” and “liberal” Catholics whom the FFRF thinks still go to church.

So I’m thinking seriously about quitting. I might even find it a liberation — there are so many good things out there to read.

Ya se ve donde llega la neutralidad periodística: “NY Times Refuses to Run Anti-Islam Ad After Running Anti-Catholic Ad” en http://is.gd/XCPocs

Enrique Dans, sobre PayPal: ¿Problema de comunicación intermitente? Tú lo que tienes es mucha cara » El Blog de Enrique Dans

A raíz de una entrada de ayer en la que hablaba de la mojigatería de PayPal y de sus intenciones de convertirse en policía moral, varias personas me han escrito para comentarme que, cuando han intentado dirigirse a PayPal para cerrar su cuenta, no han podido hacerlo, porque la página responde con un mensaje que alega “un problema de comunicación intermitente” e invita a “intentarlo de nuevo más tarde”.

Quiero dejar claro que yo no he invitado a un boicot a PayPal. Yo he comentado simplemente que mi decisión personal fue dejar de utilizar mi cuenta de PayPal cuando una decisión unilateral de la compañía impidió que pudiese hacer uso de mi dinero para hacer una donación a WikiLeaks, un servicio que no ha sido declarado ilegal por juez alguno. La decisión de dejar de utilizar un servicio o de darse de baja del mismo la considero personal: a mí me sirve para establecer compromisos personales, para demostrarme a mí mismo que soy capaz de afrontar determinadas molestias – no pagar con PayPal puede ser molesto en ocasiones, como lo es no ir al cine cuando te apetece, o no beberte una Coca Cola cuando en realidad te gusta – por algo tan fundamental para mí como los principios. Es más una reafirmación personal que una demostración pública. Ese tipo de acciones de boicot siempre son discutibles: ¿por qué PayPal, y no VISA o Mastercard? ¿Por qué Coca Cola, y no Loterías del Estado o RTVE, que también financian la gala de los Goya? No lo sé. Es una reacción personal, cada caso es cada caso y cada uno es cada uno. Para mí lo importante, reitero, en una decisión estrictamente personal, es el gesto.

Ahora bien, una cosa es que yo no invite al boicot a PayPal, y otra que no investigue cuando varias personas me confirman que han sido incapaces de darse de baja en el servicio. En España, la Ley 44/2006 de 29 de diciembre de mejora de la protección de los consumidores y usuarios prevé en el apartado diez del Artículo trigésimo cuarto sanciones para

Las limitaciones o exigencias injustificadas al derecho del consumidor de poner fin a los contratos de prestación de servicios o suministro de bienes de tracto sucesivo o continuado, la obstaculización al ejercicio de tal derecho del consumidor a través del procedimiento pactado, la falta de previsión de éste o la falta de comunicación al usuario del procedimiento para darse de baja en el servicio.

Y es mi impresión que el hecho de que el intento de darse de baja en el servicio devuelva de manera reiterada un mensaje de “Lo sentimos. Ha habido un problema de comunicación intermitente. Inténtalo de nuevo más tarde” que aparece en la ilustración superior podría posiblemente constituir una limitación al derecho del consumidor de poner fin al servicio. Así que, dado que hace dos años no había dado de baja el servicio PayPal, sino que simplemente había dejado de usarlo, me dirigí ayer a hacer la prueba con mi propia cuenta.

A la opción para cerrar una cuenta de PayPal se accede a través de la pestaña “Mi cuenta”, pulsando el submenú “Perfil”, en la opción “Más opciones”, pulsando a la izquierda “Opciones de cuenta”, y yendo a la derecha de “Tipo de cuenta”, donde finalmente aparece la opción “Cerrar cuenta” (ver captura de pantalla), desde donde se procede a una pantalla de confirmación, otra en la que se solicitan los motivos para dicho cierre (en mi caso escribí “No puedo usarlo para hacer donaciones a WikiLeaks”), y otra pantalla de confirmación adicional. Tras dicha confirmación adicional, el resultado ha sido invariablemente el mismo en las diez ocasiones que he probado a hacerlo, a diferentes horas del día, y varias personas me indican que han experimentado la misma circunstancia. Que ante un “dame de baja” la empresa responda de manera reiterada con un “no te oigo, dímelo a otra hora” me parece muy poco serio.

Es decir, que la “policía moral” tiene problemas a la hora de cumplir la ley y procesar las bajas de los clientes que expresamente y tras tres pasos de confirmación, así lo solicitan. Ahí lo dejo.